El contexto social y económico actual parece no ser el más adecuado para inversiones empresariales que no sean estrictamente necesarias. Pero el medio ambiente no puede esperar, necesitamos conseguir entre todos los objetivos de descarbonización de la Unión Europea para el 2050 si queremos frenar el cambio climático.
Por otra parte, en los últimos meses hemos sido más conscientes que nunca de que los sistemas tradicionales de obtención de energía no solo no son sostenibles, sino que pueden no ser suficientes para abastecer toda la demanda del mercado ante un imprevisto como el reciente conflicto de Ucrania. Los problemas de abastecimiento energético se han traducido en un aumento tanto de precios de suministros como de materias primas que han castigado duramente a la industria.
Ante este escenario de crisis energética y climática, tanto empresas como entidades públicas están impulsando acciones para acelerar la transición ecológica, especialmente con la implementación de procesos de economía circular, la inversión en fuentes de energías renovables y sostenibles, y la digitalización. Un ejemplo de ello es el reciente comunicado de la Comisión Europea para apoyar las inversiones verdes que ayuden a frenar la desindustrialización.
Pero, ¿en qué se traduce todo esto para una pyme como la nuestra? Hoy, para celebrar el Día Mundial de la Educación Ambiental, queremos compartir contigo las iniciativas que hemos llevado a cabo, por si sirven de inspiración para otras empresas, y porque creemos que más allá de la teoría hay que predicar con el ejemplo.
La filosofía de Pasqual Arnella se basa en la fabricación de productos sostenibles, hechos a partir de pasta de papel reciclado, y mediante procesos de economía circular y un uso eficiente de la energía. Sin embargo, aunque estos conceptos están en nuestro ADN desde hace generaciones, somos conscientes de que hay que innovar y renovarnos constantemente para mejorar. ¿Cuáles han sido nuestros últimos proyectos?
Implementación de un circuito de agua cerrado
Hemos implementado y estamos utilizando circuitos de agua cerrados, que son aquellos que requieren un consumo mínimo de agua para funcionar. Solo es necesario aportar pequeñas cantidades de agua para reponer las pérdidas por purgas de aire u otras circunstancias puntuales.
Además de reducir el consumo de agua, la ventaja de este sistema es que conserva mucho mejor las condiciones térmicas, por lo que se requiere menos energía para calentar o enfriar el agua que necesitemos para el proceso. También se reduce el impacto ambiental, ya que los circuitos cerrados están sellados y se evita contaminar el entorno por el vertido o filtración de aguas que contengan bacterias, productos químicos o cualquier otro elemento nocivo.
Avanzamos hacia la sostenibilidad con la instalación de paneles solares y sistema de almacenamiento
En Pasqual Arnella hemos dado un paso decidido hacia un futuro más sostenible con la reciente instalación de paneles fotovoltaicos y un sistema de almacenamiento de energía en nuestra fábrica de Castellar del Vallès (Barcelona). Este proyecto ha sido parcialmente financiado por los Fondos Next Generation EU dentro del Plan de recuperación, transformación y resiliencia, y forma parte de nuestra estrategia para conseguir un modelo de producción y consumo 100% renovable y de las iniciativas centradas en la transición hacia energías más sostenibles que contribuyan a la reducción de emisiones de CO2.
La instalación, con una potencia de 10kW, permite el autoconsumo y supone una reducción en nuestra huella de carbono. Todo esto nos acerca a un modelo energético más respetuoso con el medio ambiente y coherente con nuestro compromiso con la transición ecológica.
A pesar de ser un proyecto a largo plazo, decidimos acelerar su implantación ante la crisis energética de los últimos tiempos, que se prevé que se alargue. Ha sido sin duda uno de los proyectos más ambiciosos que hemos llevado a cabo en el ámbito de las energías renovables, y uno de los cuales estamos más orgullosos. ¡Pero éste sólo es el principio!