Historia de los Maniquíes: Desde sus orígenes hasta hoy

19 enero 2024

Hoy en día, nadie se sorprende al ver un maniquí en un escaparate o en el interior de una tienda. Son elementos tan cotidianos para nosotros que nos cuesta imaginar cómo se exponían las prendas antes de su existencia. Pero, ¿sabemos cuándo se inventaron realmente los maniquíes? Antes de seguir leyendo el artículo, haz una apuesta mental y piensa en qué época crees que se inventaron.

Los maniquíes son esenciales en la industria de la moda actual, ya que su principal uso es la exhibición de ropa y complementos de forma atractiva para que la gente pueda visualizar cómo quedaría la prenda puesta. También se utilizan con frecuencia en museos y exposiciones, una vertiente más enfocada al arte y el diseño. Sin embargo, no son un invento reciente: Los antiguos egipcios fueron los primeros en utilizar figuras humanas para ajustar prendas para el faraón. ¿Cómo han evolucionado desde entonces?

Los maniquíes en el Antiguo Egipto

Sí, los maniquíes tienen sus raíces en la antigüedad. En el Antiguo Egipto ya se elaboraban figuras de madera o arcilla que servían a los sastres de la época para ensayar sus confecciones. Civilizaciones posteriores, como la griega y la romana, también adoptaron esta práctica. Sin embargo, la caída del Imperio Romano marcó un declive en la fabricación de maniquíes, y pasaron siglos antes de que resurgieran en la Europa medieval.

Los maniquíes en la Edad Media

En la Edad Media volvieron a crearse maniquíes, pero eran simples modelos en miniatura que imitaban el torso humano. Estos torsos se fabricaban con varillas para mostrar la moda a los clientes, por lo que no se parecían en nada a la estética que conocemos hoy.

Sin embargo, se cree que fue en este período histórico cuando se acuñó el origen de la palabra maniquí. La palabra «mannequin» proviene del francés, derivada del flamenco «manneken«, que significa ‘hombre pequeño’.

El renacimiento de los maniquíes: De las miniaturas del s. XV a los modelos a tamaño real del s. XVIII

Como se ha mencionado, la primera versión de los maniquíes eran básicamente miniaturas para mostrar las últimas tendencias de moda. Pero el Renacimiento europeo trajo consigo un resurgimiento del interés por la moda y la costura. Durante esta época, surgieron maniquíes más realistas, ya que el crecimiento de la industria de la moda generó una demanda creciente de figuras más versátiles y estéticas.

La innovación más destacada de este período fueron los maniquíes de mimbre a tamaño real. Además, esta época marcó un cambio significativo en su funcionalidad y la estética, reflejando las siluetas y estilos de moda de la época.

Posteriormente, durante la era de la Ilustración y el período Rococó, los maniquíes se convirtieron en símbolos de lujo y sofisticación, coincidiendo con el nacimiento del concepto de ‘Alta Costura’, o ‘Haute Couture’, en Francia. Los sastres y modistas de la corte real comenzaron a utilizar maniquíes más detallados para diseñar y exhibir ropa lujosa, reflejando el estatus y la riqueza de sus clientes.

Los maniquíes en el s. XIX y XX: Innovación y realismo

A medida que avanzaba el s. XIX, los maniquíes evolucionaron aún más. Se empezaron a utilizar materiales como la cera y el cristal para crear figuras más realistas, por ejemplo, añadiendo ojos de cristal a los maniquíes que imitaban la apariencia del ojo humano. Estos maniquíes eran especialmente populares en las casas de alta costura de París, donde se exhibían las creaciones de diseñadores de renombre. Y fue precisamente en Francia donde surgieron los primeros maniquíes femeninos, hechos de papel maché.

Poco a poco, los maniquíes comenzaron a adquirir una apariencia más detallada y realista, con rasgos faciales y extremidades definidas. Esto ayudó a que la moda se presentara de manera más convincente en las tiendas y a impulsar las ventas de ropa. Durante el s. XIX, la función artística del maniquí articulado experimentó una consolidación significativa, al tiempo que los avances tecnológicos comenzaron a fomentar la evolución de los maniquíes de escaparate.

Del mismo modo, en el s. XX, estos avances tecnológicos cambiaron la forma de fabricar maniquíes. Se introdujeron materiales como el plástico y la fibra de vidrio, que permitieron una mayor durabilidad y facilidad en la producción en masa, además de una reducción del coste de producción, lo que hizo que los maniquíes fueran accesibles para más tiendas y diseñadores. Es también la época del prêt-à-porter, literalmente «listo para llevar», que marca el nacimiento de la producción de prendas en serie con patrones.

Otro cambio destacado es que los maniquíes se diversificaron para representar una gama más amplia de tallas y etnias, reflejando la creciente conciencia de la diversidad en la sociedad.

El presente y futuro: una evolución marcada por la sostenibilidad

Hasta aquí, hemos podido ver que la transformación histórica de los maniquíes refleja los cambios en el arte, la moda, la tecnología e incluso la sociedad, expresando la visión que se tenía del cuerpo humano en diferentes épocas. En la actualidad, lo que se busca principalmente es que los maniquíes representen la realidad de la forma más fiel posible, no solo en tallaje, sino en diversidad social y cultural, dejando atrás las representaciones de estereotipados ideales de belleza. Pero, en esta nueva era, destaca una tendencia significativa: la creciente preocupación por el medio ambiente.

Los consumidores son cada vez más conscientes del impacto ambiental que tienen sus decisiones de compra, lo que ha provocado a su vez un cambio en la industria de la moda: Hablamos, entre otras cosas de slow fashion, de reducción del packaging, de reciclar y reaprovechar y, por supuesto, de buscar materiales con un mínimo impacto ambiental, como por ejemplo la pasta de papel que utiliza Pasqual Arnella para elaborar sus maniquíes.

La opción más sostenible: Maniquíes de papel reciclado

La pasta de papel se elabora con papel reciclado, y los maniquíes fabricados con ella contribuyen activamente la economía circular desde todas las perspectivas: proceso de producción, materiales utilizados, cadena de suministro y fabricación local en Europa. Por ello, podemos afirmar que nuestros maniquíes son líderes en sostenibilidad.

Desde la primera presentación en ISPO Munich 2019, nuestro maniquí de cuerpo entero sigue colaborando con la feria, exponiendo los productos de marcas premiadas con ISPO AWARD. Además, recientemente, nuestros maniquíes han sido nominados para el Green Product Award 2024, demuestra nuestro compromiso con la sostenibilidad. ¡Haznos llegar tu opinión!