Tendencias en color 2025: Suaves tonos naturales invaden la moda y los espacios comerciales

5 febrero 2025

¿Te has fijado en cómo ciertos colores nos hacen sentir más relajados o, por el contrario, llenos de energía? Los colores que nos rodean tienen un impacto mucho mayor de lo que creemos: no solo nos afectan emocionalmente, sino que también influyen en cómo percibimos los espacios, las prendas y hasta las marcas.

Por ello, las tendencias en color de cada temporada evolucionan de manera orgánica, adaptándose no solo a nuestras expectativas como consumidores, sino también a un contexto social y colectivo que refleja las necesidades y valores predominantes del momento. Los colores ya no son únicamente una cuestión estética, sino un medio para expresar emociones, conectar con ideales compartidos y responder a inquietudes globales como la sostenibilidad, el bienestar y la búsqueda de equilibrio.

Para el 2025, las tendencias en color giran entorno a tonos naturales que evocan calma, estabilidad y conexión con la tierra. Marrones cálidos, verdes suaves y beige arenosos están en el punto de mira porque crean ambientes acogedores, transmiten bienestar y reflejan valores de sostenibilidad y autenticidad que cada vez son más importantes para todos nosotros.

El más claro ejemplo de esta tendencia es el Color Pantone del Año 2025, el Mocha Mousse, una tonalidad marrón que, como su nombre sugiere, nos recuerda al cacao, al chocolate y al café. Es un color que transmite calidez, riqueza y esa sensación de confort que asociamos con lo natural y lo cotidiano.

Colores naturales: Una tendencia que habla de calma, elegancia y equilibrio

Los colores como el Mocha Mousse no son casualidad. En un mundo que avanza tan rápido, todos buscamos formas de sentirnos más conectados, más tranquilos. Y los colores naturales, junto con materiales que reflejan esa misma esencia —como la madera, la piedra o incluso el papel—, ayudan a crear entornos donde realmente queremos estar.

En moda, estos tonos aportan versatilidad y sofisticación. Un vestido, un abrigo o un accesorio en un suave tono marrón, verde o beige puede ser elegante, pero también casual, según cómo lo combines. Pero no solo se trata de las prendas: los escaparates y las tiendas que utilizan esta paleta cromática tienen el poder de contar una historia, de hacerte sentir que estás en un lugar donde todo está pensado para transmitir calma y equilibrio.

Maniquíes de pasta de papel: Un toque natural para contar una historia

En este contexto, nuestros maniquíes de pasta de papel son mucho más que un simple soporte para exhibir ropa. Son piezas que, por sí solas, cuentan una historia. Hechos de materiales reciclados, con acabados naturales y texturas cálidas, encajan a la perfección con los tonos y tendencias que hemos comentado.

Imagina un escaparate: prendas en suaves colores tierra, complementadas con nuestros maniquíes artesanales que reflejan la misma calidez y autenticidad. Es mucho más que estética: es una declaración de valores. Los consumidores no solo ven moda; ven un compromiso con el planeta, un cuidado especial en cada detalle, y eso genera confianza y conexión.

Lo que hace que los maniquíes de Pasqual Arnella sean tan especiales es, además, su carácter artesanal. Creamos cada pieza en nuestro taller de Barcelona, cuidando cada detalle para que sea única. Y esa autenticidad, ese toque humano, es algo que no pasa desapercibido para quienes buscan marcas que transmitan algo más.

El color y los materiales en la experiencia de compra

Pero todavía podemos ir un paso más allá. ¿Alguna vez has entrado en una tienda y has sentido que todo «encaja»? Los colores, los materiales, la iluminación… todo parece estar diseñado para que te sientas cómodo, relajado, y sobre todo, para que conectes con lo que ves. Esa es la magia de combinar tonos naturales, suaves y cálidos, con materiales sostenibles y texturas orgánicas, como nuestros maniquíes de pasta de papel reciclado.

Este tipo de enfoque no solo mejora la experiencia del cliente, sino que refuerza la percepción de una marca como auténtica, moderna y comprometida con valores que resuenan profundamente con los consumidores de hoy. Cada detalle cuenta, desde el color de las prendas hasta el material de los elementos decorativos. Y cuando todo fluye, el consumidor no solo compra, sino que vive una experiencia que recuerda.

En definitiva, las tendencias en color de este año son un reflejo de lo que todos estamos buscando: calidez, bienestar y una conexión más profunda con lo que nos rodea. Para marcas que quieren destacar, adoptar estos tonos junto con materiales sostenibles como los maniquíes de pasta de papel de Pasqual Arnella es una forma de decir: «Nos importan los detalles, nos importa el planeta, y nos importas tú».

Porque, al final, los colores hablan un lenguaje universal. ¿Y qué mejor manera de transmitir calidez, autenticidad y cercanía que con tonos naturales y materiales que respetan el mundo en el que vivimos?